ANTARI significa "altura" en lengua yanesha. Este nombre rinde homenaje a nuestras raíces y al incansable trabajo de nuestros padres, caficultores de vocación.
Desde 2014, cada grano de nuestro café cuenta la historia de un sueño nacido en el campo. Cultivado con amor, paciencia y un respeto absoluto por la montaña, cada taza de ANTARI es una herencia familiar que llega directamente a tu mesa para ofrecerte la máxima calidad.